URUGUAY: POLÍTICA Y OTRAS YERBAS.

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TRAS LA UTOPÍA VAMOS,Y EN EL CAMINO DEBEREMOS PREÑAR AL FUTURO PARA QUE DE ÉL NAZCA EL HOMBRE NUEVO.
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viernes, 10 de octubre de 2008

Todo indica que nos quieren flechar la cancha. Pero nosotros, los frenteamplistas de a pie, como ha sido nuestra mejor tradición democrática por casi 40 años, daremos la última palabra. Serán las bases, cada uno de los militantes y cada uno de los adherentes, los que decidan quien será el futuro Presidente de los Orientales. Las cúpulas podrán indicar un camino, pero nosotros decidiremos cuál será el definitivo. Y que sea así, renueva nuestro orgullo de ser frenteamplistas.

 

 

Elegir al hombre.

   

 

    La Izquierda uruguaya, en estas casi cuatro décadas de accionar en la unidad, ha aprendido que algunas cosas que decían sus manuales de cabecera, no se han cumplido para nuestra realidad política. Concretamente, nos referimos a aquel principio básico que nos proponía que primero, y antes que nada, está el Partido, luego el programa y por último, como un “accidente natural”, los hombres.

    Sin embargo, la riquísima historia política del Frente Amplio ha demostrado totalmente lo contrario. Primero han estado los hombres, luego el programa y por último el Partido.

   ¿Alguien duda que haya sido así? Por supuesto que no.

    Pensemos en el gran líder que tuvo la Izquierda uruguaya: Líber Seregni. ¿Acaso no fue su brillante liderazgo el que permitió mantener la unidad, aún desde la cárcel, ante los peores embates de la dictadura que decididamente buscaba nuestra destrucción? ¿No fue su madura acción la que nos permitió, durante la salida democrática, volver a recuperar nuestro destacado lugar en la vida política nacional, reiniciando la senda que nos conduciría a esta realidad de hoy ser Gobierno? ¿No fue su conducción quien mejor administró los disensos y superó alguna fractura sin mellas para nuestra Fuerza, cuando los adversarios auguraban la hecatombe? 

    Creemos que ha sido así. 

    Pero viniendo un poquito más acá en el tiempo, ¿no fue la elección de Tabaré Vázquez como candidato a la Intendencia de Montevideo en 1989 la que plasmó al otro gran líder que ha tenido la Izquierda uruguaya? ¿No ha sido su carisma personal el gran factor de crecimiento popular ininterrumpido que ha tenido el Frente Amplio en el tiempo de su dirigencia? ¿No ha sido ese carisma el que en gran parte nos llevó al triunfo electoral de 2004?

    Esto, nadie lo puede negar.      

    Y hoy, nuevamente, estamos enfrentados a la cruz de los caminos. Ha llegado la hora de elegir un nuevo líder para el Frente Amplio: Astori o Mujica, lo que determinará quien será el futuro líder de la Izquierda uruguaya, al menos por lo próximos cinco años.

    Un tema nada menor, ni para la militancia, ni para el Frente Amplio, ni para el país.

   De esta elección fundamental entre estos dos hombres, dependerá (mucho más de lo que imponga el programa o incluso del plan de gobierno, como ha quedado demostrado en esta Administración) cuál será el rumbo que tomará el Uruguay en los próximos cinco años; si se profundizarán los cambios tan esperados, o si seguiremos por la senda ya trazada.

     A raíz de esto, entonces, han surgido todo tipo de opiniones, aunque haya algo que está fuera de toda discusión: la futura fórmula del Frente Amplio debe estar integrada por las dos figuras de mayor popularidad y de mayor peso político en sus filas. El problema es quién va en donde. Ahí sí, ya comienzan a oírse muchas voces, algunas de ellas muy importantes, y que dan toda la impresión de que quisieran estar flechando la cancha.

    Algunos respetables periodistas dentro de la  Izquierda han planteado la conveniencia político-electoral de que el compañero Astori encabece la fórmula. Hablan de la eficiencia de la gestión al frente del Ministerio de Economía, de la mayor receptividad que su figura tiene en el electorado de centro, etc., tratando de justificar ese orden en la fórmula. 

    Por otra parte, algunos encumbrados dirigentes del Frente Amplio ya están hablando de que no podemos esperar mucho tiempo más sin tener cada lugar de la fórmula definida, como apurando una decisión que evite la elección interna, pero siempre con el ex Ministro de Economía a la cabeza.

     Y hasta el propio Presidente ha manifestado en más de una ocasión su apoyo a Astori, “quien sería un excelente presidente”, tratando de imponer con su prestigio político la elección de este candidato.  

    Sin duda, todos ellos planteos muy respetables, pero que en este caso concreto, tienen exactamente el mismo valor que cualquiera de las opiniones del más humilde de todos los frenteamplistas; lo que ya es mucho decir y habla muy bien de nuestra Fuerza.

    Por esto, creemos que ha sido muy acertado y además, muy oportuno el planteo que sobre este tema ha hecho recientemente el compañero Mujica, que disipa cualquier duda: que sea el Congreso quien nomine a los candidatos y que luego, en las elecciones internas, seamos todos y cada uno de los frenteamplistas los que decidamos quien será el futuro presidente de los Orientales.      

    De este modo, como siempre ha sido, honramos nuestra más rica tradición democrática al trasladar las decisiones fundamentales que hacen a nuestro colectivo a todo el pueblo de Izquierda.

    Por ende, el orden de la fórmula que de allí surja, sea cual fuera ésta, será la mejor solución posible, y la que contará no sólo con el mayor respaldo, sino también, con la mayor legitimidad que le otorga la voluntad de cada uno de los frenteamplistas expresada a través de las urnas.   

    Será también, una decisión que claramente establecerá el apoyo a la continuidad de lo hecho por la actual Administración, o bien indicará un giro de timón que profundice verdaderamente los cambios en un sentido inequívoco de Izquierda, como muchos militantes venimos reclamando a viva voz. Un giro que nos lleve a transitar por los senderos que nos separen definitivamente de este capitalismo neoliberal y salvaje del que todavía hoy, muy poco, nos hemos podido alejar.   

    Para esto necesitamos la guía de nuestro programa, es cierto. Pero mucho más importante que eso, como ya lo dijimos, será  elegir al hombre que verdaderamente pueda plasmar estos cambios en los hechos y en el sentido que la mayoría de los frenteamplistas lo exigimos. Un hombre que sepa oír las críticas y los reclamos de la militancia, y que actúe en consecuencia. Un hombre que no haya perdido la humildad que el poder tiende a aplastar. Un líder que encarne los principios rectores del Frente, y que también, pueda revitalizar muchos de los viejos postulados que se han quedado de lado. En definitiva, alguien que se atreva a devolvernos la esperanza, y que nos asegure que los cambios no se van a quedar en la superficie como, lamentablemente, ha ocurrido hasta el presente.    

    Ese alguien, en nuestra modesta opinión, es el compañero Mujica.


Tags: Uruguay, candidato, Frente Amplio, elecciones 2009, internas, futuro presidente, Mujica


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