URUGUAY: POLÍTICA Y OTRAS YERBAS.

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viernes, 19 de diciembre de 2008

Los aplausos  y la ovación con que fue recibido el compañero José Mujica al momento de su entrada al Congreso del Frente Amplio, dejaron bien en claro cuál era el estado del alma de la amplísima mayoría de la militancia frenteamplista que colmaba el Palacio Peñarol este domingo último.

 

Un estado del alma que ya se había visto trasuntado en la aprobación de las grandes líneas del programa y en los aspectos del mismo que no habían contado con la unanimidad en las comisiones respectivas.

 

Aspectos, sobre todo estos últimos, que decididamente representan un avance en el sentido de nuestros más caros postulados y que, una vez que fueron puestos a la consideración de la militancia, en su inmensa mayoría, fueron aprobados por más de los dos tercios requeridos. 

 

Y que haya sido así, habla a las claras de una voluntad manifiesta de profundización de nuestras líneas de acción para el segundo mandato del Frente Amplio, que vuelve a conciliar nuestro proyecto de futuro con la mejor tradición del conglomerado de la Izquierda Uruguaya.

 

Por esto, resultó muy gratificante para nuestro corazón de Izquierda que el Congreso ratificara a texto expreso, por ejemplo, una directa y comprometida participación del Estado en áreas prioritarias de la economía, en la defensa de las empresas públicas, y en el fomento estatal de la pequeña empresa.

 

Y también, nos volvió el calor al pecho cuando se estableció, al contrario de lo que ha sucedido hasta el presente, que las políticas macroeconómicas del segundo Gobierno de la Izquierda uruguaya, deberán estar enfocadas en el marco de la integración regional, de un fomento a la participación de la inversión nacional, tanto pública como privada, y a un modelo de desarrollo que deberá posicionar al Uruguay en un sitial bien distinto al de mero país agro exportador de materias primas básicas sin ningún valor agregado, cosa que ha venido ocurriendo, indefectiblemente, en los últimos años.

 

Son cambios programáticos fundamentales (y se podrían citar muchos más) que claramente establecen un giro de timón, una corrección en el rumbo del futuro Gobierno de la Izquierda uruguaya, que nos alejarán definitivamente de un modelo económico que no es el nuestro, pero del que tanto nos ha costado liberarnos en estos tiempos de la actual Administración Progresista.

 

Ni que hablar de lo establecido en cuanto a la ley de impunidad, que va a contrapelo de lo hasta ahora hecho por nuestro Gobierno.    

 

Pero si han sido muy importantes estas mejoras programáticas, tanto más lo ha sido la elección que ha tomado el Congreso acerca de quién liderará estos cambios. Porque nos guste o no, más importante aún que el programa, es el hombre que estará destinado a hacerlo cumplir.

 

Por esto la importancia de la aplastante mayoría con que fue honrado el compañero Mujica al ser elegido como el candidato del Congreso, que superó el 71% de las adhesiones, y que habla a las claras de que él es el líder que verdaderamente puede plasmar estos cambios en los hechos, y en el sentido que la mayoría de los frenteamplistas lo exigimos.

 

Un compañero que sabe oír las críticas y los reclamos de la militancia, y que actúa en consecuencia.

 

Un hombre que no ha perdido la humildad que el poder tiende a aplastar.

 

Un líder que encarna los principios rectores del Frente, y que también, puede revitalizar muchos de los viejos postulados que se han quedado de lado durante la presente Administración.

 

Un compañero que no dejó de resaltar en sus palabras la vigencia de la unidad, porque sin ella, ningún frentamplista, ni el más encumbrado, ni el más humilde, es absolutamente nada.

 

Un candidato que entiende a carta cabal el rol fundamental  de la militancia, porque él sabe mejor que nadie que sin una militancia que empuje este proyecto desde las entrañas, será imposible conseguir un segundo mandato.

 

En definitiva, alguien que se atreva a devolvernos la esperanza, y que nos asegure que los cambios no se van a quedar en la superficie como lamentablemente ha ocurrido hasta el presente.    

 

Pero además de todo lo anterior, si algo ha quedado palmariamente demostrado luego de este Congreso (aunque a primera vista pueda no parecer tan evidente y haya quedado relegado al segundo plano de cada votación), ha sido la ratificación de lo que hace mucho tiempo venimos pidiendo los militantes: la imperiosa necesidad de cambios profundos en el accionar de nuestro Gobierno, no ya para el próximo mandato que sin duda llegarán y que ya han sido delineados, sino para el presente, para el ahora mismo. Sería el mejor aporte que nuestras Autoridades podrían brindar para asegurar la victoria en primera vuelta en el 2009, que es la única manera posible de ganar.

 

Eso es lo que han reflejado, de hecho, estos contundentes resultados, que en muchos sentidos, han ido en la dirección opuesta a lo concretado por el propio equipo de Gobierno, o a lo que directamente ha sugerido el compañero Presidente Tabaré Vázquez.

 

Nadie puede discutir que no haya sido así.

 

E incluso, a pesar de las dudas que han afligido a algunos compañeros que han quedado en franca minoría (compañeros que al principio sólo querían Congreso y luego sólo querían internas), como corresponde a nuestra más rica tradición democrática, se han trasladado las decisiones fundamentales que hacen a nuestro colectivo a la opinión de todos los simpatizantes de la Izquierda a través de su voto en las internas de junio próximo, como los partidarios de Mujica hemos sostenido desde un principio, y sin medias tintas. Es más, estamos convencidos de que estas mayorías se volverán a repetir en tal instancia. Allí, seguramente, todo el pueblo frenteamplista se expresará del mismo modo que lo ha hecho la militancia en este Congreso.

 

Para entonces, ya a nadie le va a quedar ni un atisbo de duda de cuál es el mejor candidato para el pueblo todo, y cuál lo es sólo para un puñado de iluminados.

 

Y cuando esto ocurra, habremos vuelto a conciliar pasado, presente y futuro del Frente Amplio, no sólo en torno a un programa verdaderamente de Izquierda, sino que también, y más que nada, en torno al candidato que, sin ninguna duda, cuenta con el mayoritario apoyo de su pueblo para llevarlo a cabo.


Tags: Uruguay, candidato, Frente Amplio, elecciones 2009, internas, futuro presidente, Mujica


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